El odio a los pobres convierte a «Supermoro» en héroe de película

Gleenward parece tener la "kryptonita" que destruiría totalmente a Moro.

Reproducimos un artículo publicado por Nova Paraguay en julio del año pasado que es de actualidad, pues ayuda a entender los acontecimientos políticos en el Brasil.

Por Jorge Villalba Digalo

El nombre de la película es «La ley es para todos»…. menos para los “tucanos”del PSDB,amigos del juez Sergio Moro. La Policía Federal, con vaya a saber quien (¿Globo?), están en coproducción de tres filmes en donde el héroe es Supermoro y el mayor villano de la historia del Brasil es Lula. 

El héroe de la película es quien mandó «pinchar» ilegalmente el teléfono de Lula y entregó dos horas después la grabación a Globo. Es quien condenó al ex presidente en base a un power point como “prueba”. Es quien mandó secuestrar a Lula aparatosa e ilegalmente para que comparezca ante él y luego lo metió preso, a pesar de que el juicio aún no ha concluido, violentando la presunción constitucional de inocencia.

El héroe, sin embargo,   es acusado por Gilmar Santos miembro del Supremo Tribunal Federal de usar la prisión preventiva, violentando la constitución, como forma de tortura para obtener delaciones premiadas contra Lula.

El héroe es el juez Moro, quien dice que no sabía que fiscales del Lava Jato «pincharon» ilegalmente alrededor de 400 llamadas telefónicas de los abogados de la defensa de Lula. El héroe es quien ha realizado poco más de 220 conducciones coercitivas de personas a su juzgado violando la Constitución.

El héroe es el mismo que no permite que Tacla Duran, abogado de Odebrecht, sea uno de los testigos en el caso, aunque el abogado viene colaborando con siete países en donde Odebrecht realizó sobornos para obtener obras públicas.  ¿Sabe usted por qué?, porque Duran Tacla denuncia aprietes de policías y fiscales para quitarles dinero a cambio de protección judicial en el marco del lava jato. El apretador según Tacla Duran es ni más ni menos que el mismo padrino de casamiento de Moro. 

El héroe de la película es quien en el marco de lava jato recuperó 1 billón de reales a costa de fundir la industria de la construcción, dejar sin empleo a 1 millón de personas y ahondar la recesión mientras el gobierno de Temer exonera impuestos a grandes empresas por casi 400 billones de reales y se enseñorean en todo el Brasil el contrabando de drogas y armas, la evasión fiscal y el lavado de dinero por miles de millones de dólares.

El héroe es quien demonizó a Petrobras creando el marco para que la petrolera pueda venderse por chauchas y palitos, incluyendo la cuarta mayor reserva de petróleo del mundo. El héroe es el juez formado en Estados Unidos, el país que invade a los países en desarrollo con grandes reservas de petróleo para saquearlos. 

El héroe es quien metió en el marco de la operación lava jato metió la cárcel solamente a la gente del PT y a nadie del PSDB ,  mientras la corrupción del gobierno golpista de Temer ha convertido al Brasil en un gran piñata. Todo esto  ante la vista gorda de la clase media, lo que deja en claro que la clase media no se indigna contra la corrupción, sólo se indigna contra el PT, entre otras cosas por haber tenido el atrevimiento de crear 18 universidades en donde hay mayoría de pobres, negros y mujeres. Pero no se indigna con Fernando Enrique Cardoso, que no creó una sola universidad.

Antes de Dilma y Lula había 3 millones de personas en las universidades, y cuando la derecha golpeó a Dilma había 14 millones de universitarios.

¿Universidad para negros y pobres?, donde se ha visto semejante cosa… dirían la clase media y rica.

El villano de la película es quien hizo de Brasil la quinta economía del mundo, abrió 18 universidades y 400 colegios técnicos, quien sacó de la pobreza a alrededor de 40 millones de pobres, quien potenció la Petrobras y fortaleció el empleo y la industrialización y mejoró las condiciones de vida de los trabajadores y los jubilados.

El villano es quien aceleró las exploraciones petrolíferas submarinas hasta descubrirse una de las mayores reservas del mundo y desarrolló una tecnología de explotación de estas riquezas que son del pueblo brasileño y que ahora pretender entregar a unos pocos empresarios. Pero el crecimiento del Brasil no significó solamente mejoras en las condiciones económicas y sociales de las grandes mayorías, sino que el gobierno del villano fue la época en que los empresarios más dinero han ganado y aún así, también por desprecio a los pobres, están dispuesto a todo para evitar que Lula vuelva a ser presidente.

El villano es quien, a pesar de la fenomenal campaña de Globo en contra,  tiene la mayor intención de votos para las elecciones presidenciales del 2018, a tal punto que todos los demás partidos juntos no pueden igualarle.

Odio cruzado

Sin embargo, Lula es odiado por los ricos y la clase media.  Cuando dejó la presidencia tenía  más del 80% de aceptación y Globo empezó su campaña de demonización y manipulación de los sentimientos de los brasileños. Una parte de la clase media odia a Lula, y también como la Globo lo trata de ladrón, cuando la tropa de fiscales y procurados del lava jato no pudo aportar una sola prueba de que sea así. 

El mismo procurador Deltan Dallagnol dijo que no han conseguido prueba alguna acerca de que Lula haya sido o sea el dueño del triplex de Guarujá y tampoco han demostrado que el ex presidente haya influenciado para que Petrobras entregará obras a la constructora OAS. Dallagnol, cayendo en el ridículo,   se limitó a presentar un power point con el que pretendió demostrar con cuadros y dibujos la culpabilidad de Lula. Increíble.  

Pero, gran parte de la clase media acicateada por Globo salió a las calles a apoyar el golpe contra Dilma y el encarcelamiento de Lula. El politólogo Jessé Souza, autor del libro «De la esclavitud al lava jato» explica que la clase media solo desató su odio hacia los pobres con el lava jato. Explica  que  la clase media odia a los pobres porque ve en ellos a la competencia que pone en peligro su acceso al trabajo, a la educación, al prestigio, a salarios bien remunerados, etc como consecuencia del acceso de los pobres a la educación superior. Y además,  el acceso de pobres y negros a la universidad hace temer a la clase media la posibilidad de quedarse sin servidumbre.

Es por todo esto que durante el gobierno de Dilma la clase media salió masivamente a expresar su odio al PT, o mejor, a lo que representa el PT: el ascenso de los pobres. Es por esto que hoy, con una corrupción mil veces mayor que la que existía en el gobierno del Dilma, la clase media calla… y espera ansiosa el segundo capítulo de Supermoro.  

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