Paraguay entre los primeros en el Índice Global del Crimen Organizado

*Nuestro país en el puesto número 16 a nivel mundial y en el puesto número 4 en América Latina.

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https://ocindex.net/assets/downloads/global-ocindex-report-spanish.pdf

Jorge Villalba Digalo.

El Paraguay se encuentra entre los países con más altos niveles de criminalidad a nivel mundial, ocupando el puesto 16, mientras que a nivel de América Latina se encuentra en el puesto número 4 de acuerdo al Indice Global del Crimen Organizado-2021. El Paraguay es superado en materia de criminalidad en todo América Latina solamente por Colombia (2), México (4), Honduras (10). El ránking está encabezado por el Congo que ocupa el puesto número 1.

La nota puntuación más mala que un país puede alcanzar en el mencionado índice es 10. En el último estudio dado a conocer el año pasado, sobre datos del 2020, el Congo tuvo una nota de 7,75, mientras que el Paraguay aparece con una puntuación de 6,70.

Paraguay con una puntuación de 6,70 ocupa el puesto 16 en el Indice Glogal del Crimen Organizado, en tanto que a nivel de América Latina está en el lugar número 4.

Que Paraguay se encuentre entre los primeros en el Indice Global del Crimen Organizado podría haber resultado en una gran sorpresa unas pocas semanas atrás, sin embargo, en las últimas semanas se ventilaron escandalosos casos de vínculos con el narcotráfico en casi todas las esferas y en especial en los poderes del estado. 

Diputados y senadores aparecen vinculados al narcotráfico y el lavado de dinero que estaría usando como “lavanderías” clubes de fútbol, cooperativas y hasta iglesias. En el marco de contaminación generalizada del poder por el narcotráfico publicaciones de distintos medios dieron a conocer una planilla de pago de empresas de Horacio Cartes al ex  titular de la SEPRELAD Boidanich.

“Existe un documento acercado por Seprelad, donde en los archivos hay un dictamen que recomendaba enviar a la Fiscalía los antecedentes de una serie de personas vinculadas a lavado de dinero, donde están incluidos Horacio Cartes y Darío Messer, pero llamativamente el documento fue enviado al Ministerio Público sin los nombres de Cartes y Messer”, denunció el senador Jorge Querey.

EL ORIGEN DEL ESTADO NARCO.

Sólo tenemos reacciones espasmódicas como sociedad. Somos reactivos. Solamente reaccinamos cada vez que sucede algo impactante. Así ocurrió con el asesinato de un supuesto narco en el festival Jaumina en San Bernardino en la que la esposa de Ivan Torres, jugado rde Olmpia fue asesinada brutalmente en presencia de miles de personas. Pero las reacciones no pasaron de las quejas y los llantos.

 Ahora, con el asesinato del fiscal Marcelo Pecci en Colombia, una vez más, tTodo el mundo sale a pedir el combate a los narcos. No hay diario que no se rasgue las vestiduras ante los acontecimientos. Todos piden a voces que el estado haga algo, pero en la página siguiente los grandes conglomerados de comunicación piden que este estado raquítico no solamente no suba impuestos a los ricos, sino que piden se los subsidie, como está ocurriendo actualmente con el menor aporte al fisco en concepto de ISC de gasoil, que en un 80% se destina a subsidiar a los empresarios de la soja y la clase media que se mueve en automóviles y camionetaS a gasoil. Al mismo tiempo en el parlamento los disputados y senadores financiados por narcos traban la ley de derribo de aviones, de compra de radares y escáneres y regatean recursos a la fiscalía y a la policía nacional.

El asesinato del fiscal Pecci tuvo amplia repercusión mundial.

El neoliberalismo nos empuja a ser un país narco. Cuando el estado renuncia a crear empleo, a dar salud, a dar un pedazo de tierra a los campesinos, etc, entonces los narcos ocupan su lugar. Los narcos dan empleo y pagan salarios, distribuyen alimentos y medicinas, realizan obras y ofrecen seguridad a sus leales. Así los narcos pasan a ser queridos por la población.  Un recordado narco mejoró notablemente incluso la cárcel de Tacumbú, a tal punto que en serio y en broma más de uno lo quería como ministro de obras. Pablo Escobar llego a ser senador y con tanto apoyo popular hasta ambicionaba ser presidente de Colombia.

Hacia allá vamos con el estado raquítico, en el que la policía no tiene armas, ni balas y mucho menos inteligencia. Hacia allá vamos firme y decididamente con los que apoyan achicar aún más el estado. Dale nomás, pero dejen de lado la hipocresía de llorar cuando ocurra nuevamente lo de  San Bernardino y lo ocurrido en las playas de Cartagena.

Es de un gran cinismo de la prensa hegemónica exigir acabar con el narcotráfico, al mismo tiempo que se oponen a fortalecer el estado con un mayor aporte tributario de los ricos. Los ricos exigen de todo al estado, pero sus aportes al fisco son irrisorios.  

Ahí están los sojeros, que el año pasado SOLAMENTE como consecuencia de la disparada del precio internacional de la soja tuvieron una GANANCIA ADICIONAL, sin mover un dedo, de 1.600 millones de dólares, pero no hicieron ningún aporte adicional al fisco. Esta suma era suficiente para comprar 160 millones de vacunas Sputnik o 480 millones de vacunas chinas, pero no pusieron un sólo centavo adicional sobre esta ganancia adicional. Ni siquiera para la compra de una vacuna mientras la pandemia se llevaba a miles de personas. Sin embargo, hace unos meses se redujo el ISC al gasoil que favorecerá mayormente a los empresarios de la soja ya que el 52% del gasoil aproximadamente se destina a la producción y transporte de soja. 

El estado paraguayo es un estado raquítico. La recaudación impositiva ronda el 12% del PIB mientras la media de América Latina ronda el 22%. Esta es la más importante razón de nuestros problemas. Pero para que los ricos sigan disfrutando de sus beneficios tributarios, la prensa hegemónica pretende que el origen de todos los males es el malgasto en salarios de trabajadores del sector público y la corrupción.

La realidad es que recortando el gasto salarial al 50% se ahorrarían 1.200 millones de dólares anuales, una cifra importante, pero si el fisco recaudara igual que la media de América Latina obtendría 6.000 millones de dólares adicionales. Queda claro entonces que el mayor problema que tenemos es la baja recaudación impositiva.

Que la corrupción también es un problema no cabe ninguna duda. Y  debe ser combatida. Pero esta no puede ser argumentada para seguir defendiendo los beneficios tributarios de los ricos, que son quienes menos impuestos pagan. Primero se paga los impuestos y luego se exige. Primero exigir y pretender pagar impuestos luego no es otra cosa que poner los bueyes delante de la carreta.

El estado paraguayo es tan raquítico que los policías ganan sueldos miserables, no tienen ni lo más elemental como balas, armas, móviles y combustible. Ni hablar de equipos, tecnología y un servicio de inteligencia con gente altamente preparada. Así que es de una tremenda hipocresía el discurso de la prensa hegemónica exigiendo al estado que elimine el narcotráfico, cuando al mismo tiempo se oponen a que los ricos pongan un céntimo para lograr ese objetivo.

¿QUÉ MIDE EL ÍNDICE?.

A los efectos del Índice global de crimen organizado, «crimen organizado» se define como las actividades ilegales llevadas a cabo por grupos o redes que actúan de manera concertada, mediante la participación en actos de violencia, corrupción o actividades relacionadas con el fin de obtener, directa o indirectamente, un beneficio financiero o material. Estas actividades pueden llevarse a cabo tanto dentro de un país como a nivel transnacional.

El índice es una herramienta  diseñada para medir los niveles de delincuencia organizada en un país y evaluar su resistencia a la actividad delictiva organizada. El financiamiento proporcionado por el gobierno de los Estados Unidos. El diseño y desarrollo del Índice de Crimen Organizado fue apoyado por el programa ENACT, institución financiada por la Unión Europea e implementado por el Instituto de Estudios de Seguridad e INTERPOL, en afiliación con la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional.

Las puntuaciones del Índice van de una escala del 1 al 10. Para la criminalidad, una puntuación de 1 significa el mejor escenario posible, en el que un tipo de mercado o actor es inexistente o insignificante en su impacto, o no hay evidencia o información disponible que sugiera que existe; una puntuación de 10 significa el peor de los casos, en el que ningún aspecto de la sociedad queda al margen de la criminalidad.

Enrique Vargas Peña comenta el asesinato del fiscal Pecci.

https://www.facebook.com/evargaspena/videos/568701224563714

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